miércoles, 23 de mayo de 2007

LA CONFORMIDAD Y LOS CONFORMISTAS

El ser humano tiende a la conformidad. El conformista por lo general no ve, sus ojos espirituales, su imaginación están ciega. No existe más para ellos que lo que han alcanzado o han conseguido de la vida, nada más fuera de los límites mentales que el acomodo les ha impuesto.
El conformista no tiene alas por ende no sabe volar. No representa un problema para él pues nisiquiera está en sus planes (ellos siempre tienen planes).
La agónica imaginación consume sus anhelos, amenaza cualquier intento de libertad. Ellos, los conformistas conocen bien la esclavitud al temor, éste es parte de toda su vida, conviven con él secretamente, no logran ver los distintos caminos para una misma situación, el temor suele paralizarlos.
Una de las razones por las que se conforman o resignan es la cobardía, el conformista asume una actitud cobarde. La cobardía no es más que el temor, el miedo ¿A qué?; en este caso, a lo que no conocen, a lo que no saben, a lo nuevo. Temen perder.
El Alma de los conformistas anda perdida, creen que están bien, ¡bien detenidos!. Lo cierto es que viven como presos. Estos juegan a ser libres, pero no conocen la libertad, su alma y sus sueños estan privados de ello.
Cuanto daño hace la conformidad y el conformista, cuanto dañan al Amor verdadero, al trabajo que se hace con pasión, a la ilusión.
No hay cura aparente para el conformista pues " las cosas son como tienen que ser", nunca como, " él las puede hacer..."
Hay un castigo, casi imperceptible a este mal, para la conformidad y el conformista y tiene que ver precisamente con la vida que escogen o deciden llevar.
Los conformistas son una imagen triste de sí mismo, los seres más tristes y apagados que deambulan entre nosotros son éstos. Sus rostros los acusan, no hay brillo, ni luz ni esperanza para reflejar, pues estas cosas como sabemos nacen de un corazón vivo, cuando el corazón se ha detenido, se ha resignado, la muerte al "ideal" es segura. ¡Pobres conformistas!
San Agustín ya nos advertía siglos atrás sobre este mal al decir "Por tanto siéntete incómodo en el lugar que estás, si es que quieres llegar al lugar dónde no estás. Si te complace lo que eres, ya te has detenido. Si dices: ya con esto basta, estás perdido".
Esto de la conformidad y el conformismo no responde sólo a un concepto social moderno como se deja entre ver hoy, responde a un problema de actitud, que a su vez deriva de un hermetismo mental que ha acompañado a la humanidad desde siempre.
En alguna medida la conformidad es parte de toda persona. Sin embargo Dios nos muestra un camino claro para no perdernos en ella, para no detenernos, lo que él plantea requiere de un acto supremo de valentía, de una disposición de corazón, él nos dice: "cambia tu manera de pensar". Aquí algunos nos salvaremos o nos volveremos a perder, pero al menos la sola idea muestra una luz que no nos dejará inmóvil. Quizás si lo consideramos bien, Dios nos da esperanza, no importa cuan detenidos estemos, él puede ayudarnos a pensar diferente, si voluntariamente abrimos la mente.
"No viváis conforme a los criterios del tiempo presente; por el contrario, cambiad vuestra manera de pensar, para que así cambie vuestra manera de vivir y lleguéis a conocer la voluntad de Dios, es decir , lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto."(Romanos 12:2)

1 comentario:

Nils Alexis NAN dijo...

Estoy a bordo de un avion de Aerolineas Hacia lo desconocido y quiero conocer mas aunque hay veces que me disparan misiles de inconformidad pero el que maneja el avion ne dice No te preocupes.

Un Saludo a todos quienes viajan en este avion rumbo a la Felicidad Eterna.

P.D. Aun quedan pasajes, son gratis. Solo hay que disponerse a volar con Uno que no conoce de limites, ni se equivocara jamas.

P.D. Saludos mariposa